¿Sólo o acompañado?

Las personas que hacen ejercicio se dividen en dos: quienes les gusta realizar actividad física acompañados y quienes prefieren hacerlo solos. No importa en cual de los dos grupos caigas tú, ambos tienen sus ventajas y desventajas. Lo cierto es que cualquier defensor del ejercicio solitario o multitudinario tiene argumentos bastantes convincentes por lo que el día de hoy hablaremos de ellos en nuestro blog.

Los solitarios

Algunos de los argumentos más utilizados por aquellas personas que prefieren hacer ejercicio solos son los siguientes:

1. “Es mi tiempo para estar conmigo”. Aunque cuando te mueres de ir con alguien a hacer ejercicio y te dice esto te suene a la peor de las excusas, la verdad es que es cierto, hay personas que aprovechan el tiempo que hacen ejercicio para reflexionar, hacer introspección y realizar un profundo trabajo de escrutinio personal sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos.

2. “No sé qué vaya a hacer hoy”. La mayoría de las personas llegan a su lugar de entrenamiento sin saber qué van a hacer ese día, son muy pocas las personas que diseñan un plan de entrenamiento mensual y más pocas aún aquellas personas que los siguen. Casi todos, llegan a hacer ejercicio sin tener una idea clara de qué van a ser, a qué intensidad y a qué hora terminarán. Esto no es algo bueno, lo ideal será siempre entrenar con un plan diseñado por un especialista para distribuir bien las cargas de trabajo, pero lo cierto es que la gran mayoría hace ejercicio de “feeling”, si un día se sienten con energía hacen mucho y si otro día andan aflojerados, hacen poco.

3. “Prefiero ir a mi ritmo”.  El ir acompañado implica necesariamente “ponerte de acuerdo” y hay personas a las que no les gusta ceder, sobretodo porque puede llegar a ser muy frustrante tener una sesión ligera cuando sabes que hubieras podido hacer ejercicio a una mayor intensidad o durante más tiempo. Y todos sabemos que lo peor que le puedes hacer a un deportista es dejarlo con las ganas de sudar más.

Entre más, mejor.

Frente a estos llaneros solitarios se encuentran las personas que cuando se trate de hacer ejercicio siempre buscarán alguna víctima que sufra con ellos. Aquí sus argumentos.

1. “No puedo quedar mal”. Para quienes hacer ejercicio en grupo es mejor este es uno de sus principales argumentos y es que al quedar con alguien de verse temprano en la orilla del Ajusco para ir a andar en bici un sábado por la mañana es mucho más probable que asistamos por sentirnos obligados a cumplir con el compromiso.

2. “Así no me aburro”. Esto parecería no ser un argumento muy serio pero la verdad es que siempre es muy divertido ir con alguien a hacer ejercicio. La mayoría de las personas que van acompañadas aprovechan la ocasión para platicar y ponerse al corriente. Además, hay varios ejercicios que son más fáciles de realizar si los haces con una pareja. Aunado a esto, es probable que se arme un plan para hacer algo al terminar de entrenar.

3. “Me exijo más cuando voy con más gente”. Este argumento es de lo más certero porque cuando vamos acompañados nos esforzamos más por demostrar nuestra capacidad física que cuando vamos solos y es que al tener testigos nos preocupa lo que los demás piensen por lo que es muy probable que no nos detengamos hasta que el otro lo haga.

Pues estos son los argumentos que más hemos escuchado, tú qué prefieres ¿sólo o acompañado?

Actividad física, Deporte Urbano,

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