En el DF urgen más espacios para el ejercicio, la convivencia y el esparcimiento

Muchas abuelas y abuelos disfrutaron vivir en vecindades con habitaciones amplias, de techos altos, con corredores con plantas al frente y, sobre todo, con largos patios comunes que eran el lugar de la convivencia, de los juegos de los niños, de las fiestas familiares que se volvían comunitarias: bodas, posadas, primeras comuniones, cumpleaños, todo, o casi todo, podía vivirse en esos patios. Los noviazgos, los disgustos, las peleas, las reconciliaciones, todo ocurría en esos históricos espacios, rodeados de floridas macetas.

Hoy a los departamentos en los multifamiliares se entra por estrechos pasillos, los vecinos casi no se conocen, no saben quién vive junto a ellos; los espacios comunes son para los automóviles. Las juntas de condóminos son poco concurridas y casi siempre son para tratar de resolver conflictos, que no siempre se resuelven. Algunas unidades habitacionales tienen salones para eventos, pero en muchas ocasiones los invitados, en su mayoría, no son vecinos de la unidad. Son pocos los vecinos que en esas unidades mantienen relaciones cercanas; lo agitado de la vida y las dificultades de espacios para reunirse las dificultan.

A pesar de estas realidades, es un hecho que las personas necesitamos convivir y no solamente con los familiares, sino con los vecinos a quienes se tiene cerca. Es por esto que actualmente muchas ciudades están creando condiciones para propiciar encuentros comunitarios y, además, les han agregado elementos que ayuden a prevenir y mejorar la salud física y mental de los ciudadanos.

La experiencia de hace treinta años, en la ciudad de Bogotá, Colombia, animó a muchas ciudades mexicanas a seguir su ejemplo, el cual fue muy sencillo y no implicaba presupuesto ni acciones complicadas. Fue simplemente la creación de vías libres que consistió en cerrar al tránsito vehicular algunas avenidas de la ciudad, en domingos y/o en días festivos, de 8 a 14 horas, con el fin de convertir esas vías en un parque temporal que ofrece a las personas la posibilidad de caminar, correr, transportarse con seguridad en bicicleta o en cualquier vehículo no motorizado y de disfrutar espacios recreativos. Varios municipios de Guadalajara aplicaron la iniciativa con entusiasmo y el Distrito Federal lo está haciendo también, inclusive ha aumentado horarios nocturnos en días que se consideran adecuados.

Nuestra calidad de vida tiene mucho que ver con la posibilidad de acceder al tiempo libre para la recreación, lo cual es condición indispensable para un desarrollo pleno. Ante la realidad económica que a la mayoría no le permite disponer de recursos económicos para este fin, las vías libres dan acceso a la recreación, al ejercicio físico y a la convivencia social, sin costos adicionales.

La vía libre hace posible a todos aprovechar el tiempo libre en una actividad física saludable, lo cual contribuye además a generar hábitos que mejoran la salud en general y que terminan por definir el tipo de personas que quisieran ser. La convivencia en un fin colectivo común educa a los habitantes en ciertos valores, así como en actitudes que asumen y que determinan una manera de vivir.

Todo esto, que es de reciente inicio en nuestro país, habrá de impulsarse para obtener esos logros que se ha demostrado que son posibles de alcanzar. Bogotá fue distinguida en 2005 porque con esa actividad física de las “Vías Libres” ganó el II Concurso Internacional Ciudades Activas-Ciudades Saludables.

Esta actividad tiene otros valores agregados, por ejemplo, fomenta el sentido de pertenencia, quien tiene la oportunidad de recorrer algunos tramos de su ciudad, la conoce mejor, palpa su ciudad y siente el orgullo de pertenecer a ella, esto no se logra de inmediato, pero contribuye a fortalecer los vínculos con su ciudad y a sentirse parte de ella.

El futuro de esta iniciativa es muy promisorio, puede crecer no sólo en kilómetros, sino en ciudades, pueblos, colonias. Por ejemplo, en el Distrito Federal los participantes que se encuentran cada domingo en la calle Madero o Reforma ya se empiezan a conocer, pero no conviven después. Si esto se hace también por colonias o delegaciones, los vecinos al identificarse en la “Vía Libre” se ubicarán en su entorno y podrán establecer vínculos sociales que harán una vida más humana, más solidaria y estarán más interesados por su propia comunidad. No sólo disminuirá la obesidad, el estrés, la hipertensión, sino que surgirá la amistad y la cohesión social, se interesarán más por el espacio público, y sentirán más suya la región.

Varias ciudades han cuidado, y esto parece ser muy benéfico, no aceptar patrocinadores de estos eventos, no permitir vendedores fijos ni ambulantes, el especio habrá de ser sólo ciudadano. Cada persona lleva sus líquidos que requiera, sus gorras, alimentos, lo que necesite. Los ciudadanos son los dueños del espacio y van a disfrutarlo, es su convivencia y nadie interfiere en ella.

Las autoridades estarán al servicio del orden y la seguridad, como es su responsabilidad, y podrán apoyar con la organización, en los casos en que se requiriera coordinación entre delegaciones o municipios para el señalamiento de las rutas. Es una buena acción que no requiere presupuesto, sólo disposición y buena voluntad de todos.

Actividad física, Ciudades Activas,
actividad física, Ciudades activas, Ejercicio, Lugares para ejercitar en el DF, lugares para esparcimiento en DF, lugares para la convivencia en DF,

También te puede interesar

6 de junio de 2013
Seguramente ya es escuchado hablar de la zumba, pero ¿Sabes qué es? La zumba es un una disciplina fitness de origen colombiano, que busca desarrollar, fortalecer y dar flexibilidad al cuerpo mediante movimientos de baile combinados con una serie de rutinas aeróbicas que...   >Leer más
17 de diciembre de 2012
Impartirá BUAP maestría en educación física y deporte escolar. El periodo de inscripción finaliza el 11 de enero de 2013. Texto: Puebla Noticias Lograr una modificación de actitud en los profesionales que laboran en la educación física y el deporte escolar, para...   >Leer más