Ciudades Activas: El gran cambio

Una ciudad activa es una en la que sus ciudadanos colaboran con sus autoridades para mejorar el ambiente,  haciéndolo amigable para la activación física  y, en consecuencia, eliminando el sedentarismo.

 

Texto: Dr. Guillermo Meléndez, Coordinador Científico de la Fundación Mexicana para la Salud y miembro del comité editorial de Ciudades Activas*

 

Dejar el tránsito lento atrás, tomar la bicicleta para ir al trabajo y, al salir de él, asistir a una plaza pública y disfrutar de las actividades gratuitas que ofrece la delegación: un paseo nocturno, una clase de yoga o un buen baile de zumba con los vecinos, por ejemplo.

Quizá este ritmo de vida suena a utopía, pero ya es real en algunas urbes, mismas que han sido reconocidas hoy en día bajo el nombre de “Ciudades activas”. El nombre es atractivo, pero ¿cómo sabemos cuáles merecen ostentar dicho título?

Según la Organización Mundial de la Salud, una ciudad activa es una ciudad en la que sus ciudadanos han formado una conciencia colectiva sobre las ventajas que representa mantener una constante actividad física en todos sus quehaceres diarios y al mismo tiempo se dedican a colaborar con sus autoridades para mejorar el ambiente urbano haciéndolo más amigable para la activación física de todas las personas y, en consecuencia, eliminando el sedentarismo.

Hasta ahora son pocas las ciudades en el mundo que han logrado la transformación de una ciudad sedentaria a una activa, pero cada vez hay más en busca de este proceso, ya que esto deriva en poblaciones más saludables y se reducen las tasas de mortalidad por enfermedades no transmisibles como diabetes, hipertensión e infartos al miocardio. Ciudades consideradas como activas y saludables son Copenhague, Barcelona, Ámsterdam, Odense y algunas otras ciudades europeas en las que sus pobladores hicieron conciencia de que no podían seguir con la inercia sedentaria de la globalización y se reunieron a tomar decisiones para el cambio.

Estas ciudades iniciaron su metamorfosis desde el momento que sus habitantes empezaron a colaborar con las autoridades, integrando también a la academia, a la iniciativa privada y a los medios de comunicación y empezaron a analizar cuáles eran sus alternativas de solución para modificar la estructura urbana y de organización. Se dieron cuenta que cada uno de los sectores de la ciudad tiene un papel importante que hacer en la transformación y que solamente la comunicación entre todos ellos podría lograr el cambio de un ambiente urbano sedentario a uno activo.

Lo que se demostró en estas ciudades es que cuando se logra el consenso y la voluntad de toda la población para hacer la transformación, el cambio es posible y permanente. Ninguna de estas ciudades retrocedería al sedentarismo previo, pues sus habitantes están orgullosos de la transformación y, para los visitantes, estar allí es vivir toda una experiencia por las facilidades que se encuentran para recorrer a pie o en bicicleta los lugares atractivos.

Cuando vives en una ciudad activa, el respeto al peatón y al ciclista es una prioridad, las sanciones para los automovilistas que infringen el reglamento son muy fuertes y todo mundo sabe entonces que los peatones y los ciclistas son igual de importantes que los conductores o los choferes de transportes públicos. Las iniciativas para desarrollar nuevas áreas verdes son importantes para que puedan caminar, pero también el mobiliario urbano destaca por ser innovador para facilitar la caminata o el ciclismo.

Sin embargo, es importante tomar en cuenta que cuando solamente un sector de la ciudad quiere hacer la transformación urbana y fomentar la actividad física, sin el acuerdo del resto de los sectores, es muy difícil que una iniciativa de este tipo prospere.

En ciudades tan grandes como la de México, por ejemplo, el concepto de ciudad activa se vuelve un poco más complejo, por lo que es necesario dividir la ciudad en secciones más pequeñas, como delegaciones o colonias, y  trabajar con sus habitantes para formar la conciencia colectiva de las ventajas que tiene transformar a la colonia o la delegación en activa.

Acciones como el programa dominical de bicicletas en el centro de la ciudad, son un buen inicio, aunque aún queda mucho que hacer para convertir a nuestra capital en una ciudad cien por ciento activa y saludable, y por ello la iniciativa ciudadesactivas.org, más que un sitio, conjunta a una comunidad interesada en colaborar para trabajar en esta transformación.

 

Foto: Amsterdamized / Foter / CC BY-NC-SA

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